El desvanecimiento de micropigmentación con láser fragmenta el pigmento depositado en cejas, labios o delineado para que el organismo lo retire. Es la solución cuando un trabajo antiguo quedó demasiado oscuro, con un tono virado, con una forma que ya no corresponde o simplemente cuando se quiere partir de cero antes de un diseño nuevo.
Los pigmentos cosméticos tienen su propia complicación
A diferencia de la tinta de tatuaje, muchos pigmentos de micropigmentación contienen óxidos metálicos —de hierro, de titanio—. Al recibir el disparo, esos compuestos pueden oxidarse y virar de color de forma inmediata: un pigmento marrón puede volverse gris, negro o incluso anaranjado.
Es un fenómeno conocido, y la forma de manejarlo es siempre la misma: prueba obligatoria en una zona pequeña y discreta antes de tratar toda el área. Saltarse esa prueba es exponerse a una ceja de color imprevisible durante semanas.
El proceso
- Varias sesiones separadas por seis a ocho semanas, para dar tiempo al organismo a retirar el pigmento fragmentado.
- Aclaramiento progresivo, sesión a sesión.
- Tras cada aplicación: enrojecimiento, hinchazón y costra fina que se desprende sola en unos días.
- No manipular las costras y protección solar estricta durante todo el proceso.
Si el objetivo es rediseñar
No siempre hace falta eliminar todo el pigmento: a veces basta con aclararlo lo suficiente para poder trabajar encima con un diseño nuevo. Se define en la valoración, viendo el color real de lo que hay, su profundidad y qué se quiere conseguir. Antes de retomar el microblading hay que dejar pasar el tiempo que se indique tras la última sesión de desvanecimiento.
Precaución con la zona
Se trabaja muy cerca de los ojos, así que la protección ocular es obligatoria y la técnica debe ser especialmente cuidadosa. El pelo de la ceja puede aclararse temporalmente en la zona tratada.
Por qué el pigmento cosmético es un caso aparte
Los pigmentos de micropigmentación no son tintas de tatuaje convencionales: muchos contienen óxidos de hierro y dióxido de titanio para lograr tonos piel, marrones y rosados. Esos compuestos pueden oxidarse al recibir la energía del láser y virar de forma inmediata a un tono gris, negro o incluso naranja, dejando la ceja peor que antes.
De ahí dos reglas que un profesional serio aplica siempre: prueba en una zona pequeña y discreta antes de tratar toda la ceja, y esperar unos días para ver el comportamiento del pigmento. Quien propone tratar la ceja completa en la primera sesión, sin prueba previa, está asumiendo un riesgo que no le corresponde asumir.
Motivos habituales de consulta
- Ceja virada a gris azulado o a rojizo con el paso de los años.
- Forma desfasada respecto de la moda o del rostro actual.
- Trazo demasiado grueso, saturado o con aspecto de bloque.
- Asimetría entre ambas cejas.
- Pigmento demasiado alto o bajo respecto de la ceja natural.
- Deseo de eliminar por completo y volver a la ceja propia.
Alternativas a considerar antes
No siempre hace falta eliminar. En muchos casos el problema se resuelve rediseñando sobre el trabajo existente, corrigiendo el color con pigmentos neutralizantes o esperando un desvanecimiento natural que ya está en curso. Aclarar lo justo para poder trabajar encima requiere bastantes menos sesiones que una eliminación total, y suele ser la opción más razonable.
Precauciones específicas de la zona
Se trabaja junto al ojo, de modo que la protección ocular específica es obligatoria. Y hay un riesgo particular: la energía puede afectar al vello de la ceja, provocando su caída temporal o, en algunos casos, definitiva en la zona tratada. Es una posibilidad que hay que conocer antes de decidir, especialmente en quien conserva ceja natural que quiere mantener.
Tras cada sesión, la costra que se forma no se manipula y la zona se protege del sol de forma estricta. En Puerto Vallarta eso implica gafas de sol amplias y sombrero durante las semanas del proceso, además del protector solar diario.
Preguntas frecuentes
¿Se puede quitar del todo?
En muchos casos se consigue un aclaramiento muy importante. La eliminación total depende del pigmento usado y de su profundidad.
¿Por qué se puede poner gris o naranja?
Por la oxidación de los óxidos metálicos que contienen muchos pigmentos cosméticos. Es la razón de la prueba previa obligatoria.
¿Cuándo puedo volver a pigmentarme?
Tras completar el aclaramiento y dejar pasar el tiempo de recuperación que se indique, para trabajar sobre una piel ya restablecida.
¿Puede quedar peor de lo que estaba?
Existe el riesgo de viraje del pigmento, y por eso siempre debe hacerse una prueba previa en una zona pequeña antes de tratar la ceja completa.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Varía mucho según el pigmento, la saturación y la profundidad del trabajo original. Aclarar para rediseñar requiere bastantes menos que eliminar por completo.