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Relleno de pómulos: el soporte que sostiene el resto de la cara

Relleno de pómulos: el soporte que sostiene el resto de la cara

Guía informativa. En Spa Business documentamos y explicamos estos procedimientos para que llegues a la consulta sabiendo qué preguntar. No los aplicamos: la valoración, la indicación y la aplicación corresponden siempre a un médico con cédula profesional y formación específica en medicina estética.

Si tuvieras que elegir una sola zona de la cara para tratar, la mayoría de los médicos estéticos elegiría el pómulo. No por vanidad de escultura, sino por física: el tercio medio es el pilar sobre el que descansa todo lo demás. Cuando se vacía, la cara no sólo pierde relieve, sino que desciende.

Qué pasa con la edad en el tercio medio

El envejecimiento facial no es sólo cuestión de piel. Ocurren tres cosas a la vez:

  • El hueso se reabsorbe. El reborde orbitario se abre y el maxilar retrocede; la base sobre la que se apoyan los tejidos blandos se encoge.
  • La grasa profunda se pierde y la superficial desciende. Los compartimentos grasos de la mejilla se vacían arriba y se acumulan abajo.
  • Los ligamentos se relajan, y con ellos el tejido cae hacia el surco nasogeniano.

El resultado visible es una cara con aspecto cansado: la sombra del surco lagrimal se hace más profunda, el surco nasogeniano se marca, aparece un escalón entre párpado y mejilla, y el óvalo se cuadra por abajo.

Por qué se trata el pómulo y no la arruga

Este es el cambio de mentalidad más importante de la medicina estética de los últimos quince años. Inyectar directamente en el surco nasogeniano rellena la línea, sí, pero deja intacta la causa y con frecuencia produce ese aspecto pesado, «de pliegue relleno», que se reconoce a distancia.

Reponer soporte en el pómulo, en cambio, reposiciona el tejido que había caído: mejora el surco desde arriba, atenúa la sombra bajo el ojo y devuelve el reflejo de luz en la parte alta de la mejilla que el ojo humano lee como juventud. Se corrige menos y se ve mejor.

Cómo se hace

Se usa un ácido hialurónico de alta densidad, capaz de proyectar y sostener, colocado en profundidad —muchas veces sobre el hueso— y con frecuencia con cánula. El médico define en la valoración los puntos de proyección: el vértice del pómulo, la porción lateral que da anchura al tercio medio y la zona anterior que rellena el hueco central.

La sesión dura entre treinta y cuarenta y cinco minutos. La inflamación es moderada y suele ceder en tres o cuatro días; los hematomas son menos frecuentes que en labios u ojeras cuando se emplea cánula.

Cuánto dura

Es una zona de poco movimiento y se usan productos densos, así que la duración está en el rango alto: habitualmente entre doce y dieciocho meses, y en algunos casos más. Muchos pacientes hacen un retoque parcial al año en lugar de repetir el volumen completo.

El error clásico: la cara ancha

El pómulo mal hecho no se ve «relleno», se ve ancho. Ocurre cuando el producto se coloca demasiado lateral y superficial, buscando un pómulo marcado de revista en lugar de restaurar la estructura que se perdió. La cara gana anchura en el tercio medio, los ojos parecen más pequeños y el conjunto pierde naturalidad.

Las señales de un planteamiento sensato son: se valora la cara de perfil y en tres cuartos, no sólo de frente; se habla de proyección y no de volumen; y se plantea una cantidad moderada con revisión, no un objetivo cerrado en una sesión.

Alternativas al ácido hialurónico

Cuando lo que falta no es proyección puntual sino firmeza y densidad global del tejido, la respuesta puede no ser un relleno sino un bioestimulador de colágeno: en lugar de ocupar espacio, induce que el propio tejido lo genere. Ambas familias no compiten, se combinan: el bioestimulador construye base y el relleno da la forma. Ver también la guía de lifting facial sin cirugía para el componente de tensado.

Preguntas frecuentes

¿El relleno de pómulos quita el surco nasogeniano?

Lo mejora, muchas veces de forma notable, porque devuelve soporte al tejido que lo estaba causando. Si el surco es muy profundo puede necesitar además un trabajo directo, pero el orden correcto es primero el pómulo.

¿Voy a parecer otra persona?

No, si el objetivo es restaurar. Un buen resultado hace que la gente te note descansado sin identificar qué cambió. Cuando se persigue una forma distinta a la propia, sí se pierde el parecido.

¿Es el primer procedimiento que debería hacerme?

En muchos planes de rejuvenecimiento lo es, precisamente porque condiciona el resto. Pero depende del diagnóstico: si el problema principal es de gesto, el orden puede ser otro. Esa jerarquía es de lo que trata la armonización facial.

¿Duele?

Es una de las zonas más tolerables, sobre todo con cánula y anestesia tópica. Se percibe presión más que dolor.

En resumen

El pómulo es estructura, no adorno. Tratarlo bien mejora tres cosas a la vez —ojeras, surco y óvalo— y hace innecesarios varios procedimientos que la gente pide por separado. Tratarlo mal es la forma más rápida de que se note.

Esta guía con enfoque local: Puerto Vallarta

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