La carboxiterapia consiste en la infiltración subcutánea de dióxido de carbono medicinal de alta pureza mediante un equipo que controla el flujo y el volumen. El CO₂ produce una vasodilatación local y desencadena el efecto Bohr: al aumentar la concentración de dióxido de carbono, la hemoglobina libera más oxígeno en esa zona, mejorando la oxigenación del tejido.
Indicaciones
- Celulitis, por su efecto sobre la microcirculación y el tejido fibroso.
- Estrías, especialmente las recientes, estimulando la reparación del tejido.
- Flacidez localizada y calidad de la piel.
- Adiposidad localizada, como complemento de otras técnicas.
- Ojeras y contorno de ojos, con técnica y parámetros específicos.
Cómo es la sesión
Se realizan pequeñas punciones con aguja muy fina por donde se introduce el gas. La sensación es característica y conviene conocerla de antemano: se nota una presión creciente, un crujido leve bajo la piel y un ardor pasajero que dura mientras entra el gas y desaparece en segundos. No es doloroso en el sentido habitual, pero sí llamativo la primera vez.
El gas se reabsorbe en pocos minutos. Puede quedar sensación de hinchazón transitoria y algún hematoma pequeño en los puntos de punción.
El protocolo
Se plantea en series —aquí en tandas de tres sesiones que pueden encadenarse según la evolución— con frecuencia semanal o quincenal. El resultado es progresivo y depende de completar el ciclo; una sesión aislada no aporta un cambio estable.
Contraindicaciones
Embarazo, insuficiencia cardiaca o respiratoria, insuficiencia renal, hipertensión no controlada, tromboflebitis, infección en la zona, epilepsia y tratamiento anticoagulante sin valoración. Se revisan en la consulta previa.
Por qué tres sesiones son un inicio, no un tratamiento
Conviene entenderlo desde el principio para no salir decepcionado: tres sesiones permiten comprobar cómo responde tu tejido y empezar a ver cambios incipientes, pero ningún protocolo serio de carboxiterapia se agota en tres. En estrías y flacidez lo habitual son ciclos de ocho a doce sesiones semanales; en ojeras, ciclos más cortos pero también repetidos.
Plantear las tres primeras como fase de prueba —y decidir después con datos— es más honesto que prometer un resultado completo en ese número.
Dónde se indica con más frecuencia
- Estrías, especialmente las rojas y recientes, donde el estímulo circulatorio tiene más margen.
- Flacidez leve en abdomen, brazos y cara interna del muslo.
- Celulitis, como parte de un plan combinado.
- Ojeras oscuras de componente vascular, con técnica y volúmenes distintos.
- Zonas con mala circulación local, donde el objetivo es mejorar la oxigenación del tejido.
Qué sensaciones son normales
Durante la infiltración se siente presión, un ardor moderado que crece y cede en segundos, y un crujido característico bajo la piel al distribuirse el gas. Después queda una zona algo abultada, crepitante al tacto, que se reabsorbe en un plazo de minutos a un par de horas. Puede aparecer enrojecimiento y algún moretón pequeño en los puntos de entrada.
Lo que no es normal: dolor intenso que persiste horas, hinchazón que crece en lugar de bajar o fiebre. Eso hay que consultarlo.
Los días siguientes
Se puede hacer vida normal desde el mismo día. Se recomienda evitar ejercicio intenso y sauna durante veinticuatro horas, no aplicar calor directo sobre la zona y, si se trabajó una zona que quedará expuesta al sol, protegerla. Beber agua ayuda, y caminar también.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso inyectar gas?
Se emplea dióxido de carbono medicinal, el mismo gas que el organismo produce y elimina de forma natural por la respiración, con equipo que controla flujo y volumen. Se reabsorbe en minutos.
¿Duele?
Se siente presión y un ardor breve mientras entra el gas, que cede enseguida. Es más llamativo que doloroso.
¿Sirve para estrías blancas?
Responden mejor las recientes, con circulación activa. En las blancas la mejoría es de textura y de contraste, no desaparición.
¿Se puede combinar con micropuntura para estrías?
Sí, es una combinación frecuente, alternando técnicas en sesiones distintas. La micropuntura trabaja la remodelación del colágeno y la carboxiterapia la vascularización del tejido; se complementan bien.
¿Puedo hacerlo si tengo miedo a las agujas?
La aguja es muy fina y los pinchazos son superficiales, pero el tratamiento consiste en múltiples punciones por sesión. Si el temor es importante, conviene comentarlo y valorar alternativas no inyectables antes de comprometerse a un ciclo.