La cefalea tensional es el dolor de cabeza más frecuente: opresivo, bilateral, «como una banda» alrededor de la cabeza, de intensidad leve a moderada y muy asociado a la tensión de la musculatura del cuello, los trapecios y la zona pericraneal. Es distinto de la migraña, que suele ser pulsátil, de un solo lado, más intensa y acompañada de náuseas o intolerancia a la luz.
Cómo actúa el láser
Se aplica sobre los puntos gatillo de la musculatura cervical, occipital y de los trapecios. En la cefalea tensional, buena parte del dolor procede de esa musculatura contracturada, que además puede referir dolor hacia la frente y la zona ocular. Al reducir la tensión y el dolor local, el patrón de cefalea suele espaciarse.
En la migraña el papel es más limitado y se plantea como apoyo, porque su mecanismo es neurovascular y su tratamiento de fondo corresponde al médico.
Lo que hay detrás de casi toda cefalea tensional
- Postura sostenida frente a pantalla, con la cabeza adelantada.
- Bruxismo, que sobrecarga el músculo masetero y la zona temporal. Si al despertar duele la mandíbula, hay que revisarlo con el odontólogo.
- Estrés mantenido y sueño insuficiente.
- Abuso de analgésicos. Tomar medicación para el dolor de cabeza más de dos o tres días por semana puede generar cefalea por sobreuso, un círculo que se rompe solo bajo supervisión médica.
Señales de alarma
Dolor de cabeza de inicio súbito e intensidad máxima, el peor de la vida, acompañado de fiebre y rigidez de cuello, con déficit neurológico, que empeora de forma progresiva o que aparece por primera vez después de los cincuenta años. Todas requieren valoración médica urgente.
Distinguir el tipo de dolor de cabeza
- Cefalea tensional: dolor opresivo, en banda, bilateral, de intensidad leve o moderada, sin náuseas y que no empeora con la actividad. Es la más frecuente.
- Migraña: dolor pulsátil, habitualmente unilateral, de intensidad moderada o alta, que empeora con el movimiento y se acompaña de náuseas y de molestia con la luz y el sonido. Puede tener aura previa.
- Cefalea en racimos: dolor muy intenso alrededor de un ojo, en crisis de corta duración, con lagrimeo y congestión nasal del mismo lado.
- Cefalea por abuso de medicación: aparece en quien toma analgésicos más de diez a quince días al mes. Es una causa muy común de dolor crónico y su tratamiento consiste, paradójicamente, en retirar el analgésico bajo supervisión.
El diario de cefaleas
Es la herramienta más útil y cuesta poco: anotar durante unas semanas la fecha, la hora de inicio, la duración, la intensidad, la localización, los síntomas asociados, la medicación tomada y los posibles desencadenantes —sueño, comidas, estrés, ciclo menstrual, ejercicio, alcohol—. En muchas personas el patrón aparece solo al verlo escrito, y orienta el tratamiento mejor que cualquier prueba de imagen.
Señales de alarma
Dolor de cabeza de instauración súbita y máxima intensidad, el llamado "el peor dolor de mi vida"; cefalea con fiebre y rigidez de nuca; con alteración neurológica, visual o del habla; que empeora de forma progresiva en semanas; que aparece por primera vez después de los cincuenta años; que despierta por la noche o empeora al toser o agacharse; o tras un traumatismo craneal. Cualquiera de ellas requiere valoración médica sin demora.
Desencadenantes propios del clima
En Riviera Nayarit hay tres que aparecen con frecuencia y que muchas veces explican una cefalea sin más misterio: la deshidratación, muy común con calor y sudoración; el golpe de calor leve o la exposición solar prolongada sin sombrero; y el contraste térmico entre el exterior y el aire acondicionado muy frío. A ello se suma el deslumbramiento por la luz intensa reflejada en el agua, que en personas con migraña es un desencadenante conocido y que se controla con gafas de sol adecuadas.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para la migraña?
Como apoyo, sobre todo si hay un componente cervical importante. El tratamiento de fondo de la migraña es médico y no debe sustituirse.
¿Cuántas sesiones?
Se plantea una serie con revisión. Si el patrón no cambia tras completarla, lo indicado es revisar el diagnóstico y los factores desencadenantes.
¿Puedo seguir con mi medicación?
Sí. Cualquier ajuste lo decide el médico que la indicó. Si estás tomando analgésicos muchos días al mes, coméntalo: puede ser parte del problema.
¿Tomar analgésicos a diario es seguro?
No. El uso frecuente puede provocar cefalea por abuso de medicación, que perpetúa el dolor. Si necesitas analgésico más de dos días por semana, consulta.
¿Necesito una resonancia?
En ausencia de señales de alarma y con una exploración normal, habitualmente no. El diagnóstico de la mayoría de las cefaleas es clínico.