El edema es la acumulación de líquido en el tejido. Puede aparecer tras una cirugía, por una lesión, por problemas de retorno venoso o linfático, o por permanecer mucho tiempo de pie o sentado en clima cálido. El láser de baja potencia se emplea aquí por su efecto sobre la microcirculación y sobre la respuesta inflamatoria local.
Antes de tratar: por qué hay edema
Es la pregunta que hay que responder primero. Un edema de una sola pierna, de aparición brusca, con dolor en la pantorrilla, calor o enrojecimiento obliga a descartar una trombosis venosa profunda antes de cualquier terapia. Un edema generalizado puede tener origen cardiaco, renal o hepático y necesita estudio médico. Tratar el síntoma sin conocer la causa es el error a evitar.
Con el diagnóstico claro, el láser encaja bien en el edema de origen postraumático, posquirúrgico o por insuficiencia de retorno leve.
Con qué se combina
- Presoterapia, que impulsa mecánicamente el drenaje.
- Drenaje linfático manual.
- Compresión elástica cuando está indicada.
- Elevación de la extremidad y movilidad, que suelen aportar más que cualquier aparato.
El factor clima
El calor produce vasodilatación y favorece la acumulación de líquido en las piernas. Con temperaturas altas casi todo el año, la sensación de hinchazón y pesadez es una queja muy frecuente en Riviera Nayarit. Además de las sesiones, ayuda mucho refrescar las piernas al final del día, elevarlas al descansar y evitar largos periodos inmóvil.
Las sesiones
Aplicación indolora de diez a veinte minutos sobre la zona y el trayecto de drenaje. Serie con frecuencia alta en la fase inicial, espaciándose conforme mejora.
Cuándo un edema deja de ser «hinchazón normal»
Retener algo de líquido al final del día, con calor o tras muchas horas de pie, es habitual. Hay que consultar, en cambio, cuando el edema:
- Afecta a una sola pierna de forma brusca, especialmente si hay dolor, calor o enrojecimiento: obliga a descartar trombosis.
- Se acompaña de dificultad respiratoria, sobre todo al acostarse, o de aumento de peso rápido.
- Deja fóvea marcada y persistente, es decir, la huella del dedo tarda en desaparecer.
- Aparece junto a disminución de la orina o cambios en su aspecto.
- Es progresivo y no mejora al elevar las piernas durante la noche.
El edema puede ser un síntoma de problemas cardíacos, renales, hepáticos, tiroideos o un efecto secundario de fármacos. Por eso el primer paso siempre es el diagnóstico, no el tratamiento local.
Las medidas que más resuelven
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante veinte o treinta minutos, varias veces al día.
- Medias de compresión con graduación adecuada, la medida con más respaldo en el edema de origen venoso.
- Movimiento: caminar activa la bomba muscular de la pantorrilla, que es lo que devuelve la sangre y la linfa.
- Reducir la sal de la dieta y beber agua suficiente; paradójicamente, beber poco favorece la retención.
- Evitar permanecer inmóvil de pie o sentado durante horas.
El calor como factor
En Riviera Nayarit el calor es un factor determinante y con frecuencia el único responsable del edema vespertino: la vasodilatación por temperatura elevada favorece la salida de líquido al tejido. Medidas muy simples ayudan mucho: ducha de agua fresca en las piernas de abajo hacia arriba al terminar el día, evitar baños muy calientes y jacuzzi, no permanecer al sol directo con las piernas colgando durante horas, y compensar la sudoración con agua suficiente.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para las piernas hinchadas al final del día?
Puede ayudar, sobre todo combinado con presoterapia y medidas de compresión y movilidad. Antes conviene descartar causas que requieran otro manejo.
¿Cuándo debo consultar con un médico?
Ante hinchazón brusca de una sola pierna, dolor en la pantorrilla, enrojecimiento, calor o dificultad para respirar. Son situaciones que requieren atención inmediata.
¿Cuántas sesiones?
Depende de la causa y de la evolución. Se plantea una serie y se revisa la respuesta.
¿Puedo tomar diuréticos por mi cuenta?
No. Los diuréticos sin indicación médica pueden provocar alteraciones importantes de electrolitos y enmascarar la causa real del edema.
¿Por qué me hincho más en verano o con calor?
Porque el calor dilata los vasos y facilita el paso de líquido al tejido. Es una respuesta fisiológica; lo que hay que descartar es que se sume a otra causa.