El ozono médico se utiliza como coadyuvante en heridas de evolución lenta por dos propiedades bien descritas: su acción antimicrobiana de amplio espectro, activa frente a bacterias, hongos y virus incluso en cepas con resistencias a antibióticos, y su capacidad de mejorar la oxigenación del tejido y modular la respuesta inflamatoria local. En una herida que no avanza, ambos factores suelen estar implicados.
En qué heridas se plantea
- Úlceras por presión.
- Úlceras vasculares, venosas o arteriales.
- Heridas del pie diabético.
- Heridas quirúrgicas de cicatrización tórpida.
- Quemaduras superficiales en fase de reparación.
- Heridas contaminadas o con exceso de carga bacteriana.
Cómo se aplica
La vía local es la habitual: bolsa o campana de ozono sobre la extremidad, agua ozonizada para el lavado, o aceite ozonizado sobre el lecho. La técnica y la concentración las define el médico según el tipo de herida y la fase en que se encuentre, ya que las concentraciones bajas y altas tienen efectos distintos. Las sesiones se realizan en serie, con frecuencia varias por semana, siempre acompañando a la cura convencional.
El marco correcto
Esto es lo esencial: el ozono acompaña, no sustituye. Una herida crónica no cierra por una terapia complementaria si no se resuelven las causas de fondo. En toda herida que no avanza hay que revisar el aporte vascular, el control de la glucemia, el estado nutricional —una herida no cicatriza sin proteínas suficientes—, la presión mecánica sobre la zona y la posible infección profunda u osteomielitis. El desbridamiento del tejido no viable y el apósito adecuado siguen siendo la base del tratamiento.
Una regla práctica: si en dos o tres semanas de tratamiento correcto la herida no muestra ningún signo de progreso, no hay que insistir con más de lo mismo, hay que replantear el diagnóstico.
Contraindicaciones
Déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, hipertiroidismo no controlado, embarazo, alteraciones graves de la coagulación e infarto reciente. La vía inhalada está siempre proscrita: el ozono es tóxico para el epitelio respiratorio, y esta es una advertencia que conviene recordar frente a usos no médicos que circulan por internet.
Qué convierte una herida en herida crónica
Una herida que no ha avanzado en cuatro semanas deja de comportarse como una herida aguda. Se queda estancada en fase inflamatoria, con carga bacteriana elevada, tejido no viable en el lecho y bordes que no epitelizan. Sacarla de ese estancamiento requiere identificar la causa de fondo, y esa causa casi nunca está en la herida:
- Insuficiencia arterial: la sangre no llega en cantidad suficiente.
- Insuficiencia venosa: el retorno es deficiente y el tejido está edematoso.
- Presión mantenida sobre la zona, como en las úlceras por presión.
- Diabetes con mal control metabólico y neuropatía asociada.
- Desnutrición o déficit proteico, que impide fabricar tejido nuevo.
- Infección persistente o biofilm establecido.
Un plan de curas que no aborda la causa puede sostener la herida indefinidamente sin cerrarla.
El papel de la nutrición
Cicatrizar consume recursos. Sin aporte suficiente de proteína, y con déficit de vitamina C, zinc o hierro, el organismo no puede formar colágeno por muy buena que sea la cura local. En pacientes mayores, con poco apetito o con dietas restrictivas, revisar este punto cambia el curso de heridas que llevaban meses estancadas.
Lo que se valora en cada revisión
Tamaño y profundidad medidos, aspecto del lecho, cantidad y tipo de exudado, estado de los bordes y de la piel perilesional, olor, dolor y signos de infección. Registrar esos datos permite saber si hay avance real o si toca cambiar de estrategia, en lugar de repetir la misma cura por costumbre.
Cuándo derivar sin demora
Fiebre, celulitis que se extiende, exposición de hueso o tendón, dolor desproporcionado, cambio brusco de color o mal olor intenso. Ante cualquiera de ellos la herida deja de ser un tema de curas ambulatorias y pasa a requerir valoración médica inmediata.
Preguntas frecuentes
¿Duele la aplicación?
La aplicación local no suele doler. Puede notarse frescor o un ligero escozor sobre la herida, que cede rápido.
¿Cuántas sesiones necesita una herida?
Es muy variable: depende del tamaño, la profundidad, la causa y el estado general. Se plantea por series con revaloración periódica y con fotografía para medir el avance real.
¿Sustituye al antibiótico?
No. Ante una infección establecida el tratamiento antibiótico lo indica el médico. El ozono se usa como complemento dentro del plan.
¿El ozono sustituye al antibiótico?
No. Se plantea como coadyuvante. Ante una infección establecida el antibiótico lo indica el médico y no debe posponerse ni reemplazarse por ningún tratamiento complementario.
¿Cada cuánto hay que hacer las curas?
Depende del exudado y del tipo de apósito. Algunos apósitos permiten espaciar varios días, lo que además protege el tejido nuevo. Cambiar la cura a diario por rutina no siempre es lo mejor.