La artrosis es el desgaste progresivo del cartílago articular. En rodilla se manifiesta como dolor al bajar escaleras, al levantarse tras estar sentado y al caminar distancias largas; en hombro, como dolor nocturno al apoyarse de ese lado y limitación para elevar el brazo. Es la causa de dolor articular crónico más frecuente a partir de los cincuenta.
Qué puede y qué no puede hacer el láser
Empecemos por el límite, que es lo que más importa: ningún tratamiento actual regenera un cartílago perdido. Lo que sí puede lograrse es reducir el dolor y la inflamación, y ahí es donde encaja el láser terapéutico. Al bajar el dolor, la persona se mueve más; al moverse más, fortalece la musculatura que protege la articulación; y esa musculatura es, con diferencia, el factor que mejor predice cómo evolucionará una artrosis.
Por eso el láser tiene sentido dentro de un plan, no como tratamiento aislado. Un cuádriceps fuerte hace más por una rodilla artrósica que cualquier aparato, y el láser es lo que muchas veces permite empezar a entrenarlo.
Cómo se organiza el tratamiento
- Serie de sesiones frecuentes en fase de dolor, espaciadas después según respuesta.
- Aplicación indolora, de diez a veinte minutos sobre la articulación y las zonas de inserción muscular.
- Se combina con electro-rehabilitación y, en casos seleccionados, con infiltración de plasma rico en plaquetas o de ozono.
- El trabajo de fortalecimiento y control de carga entre sesiones es la parte que más determina el resultado.
Cuándo hay que estudiar más
Una articulación que se hincha de forma brusca, que se bloquea, que duele por la noche de forma intensa o que aparece tras un traumatismo necesita valoración y, con frecuencia, estudio de imagen antes de cualquier terapia física.
Lo que la evidencia sitúa en primer lugar
En artrosis de rodilla, las guías clínicas internacionales coinciden en tres pilares, y ninguno es un aparato:
- Ejercicio terapéutico, especialmente fortalecimiento de cuádriceps y glúteo. Es la intervención con mayor respaldo, comparable o superior a muchos tratamientos farmacológicos.
- Control del peso. Cada kilo de peso corporal supone varios kilos de carga adicional sobre la rodilla al caminar, y su reducción produce mejoras clínicas medibles.
- Educación sobre la enfermedad, que reduce el miedo al movimiento, uno de los factores que más deterioro produce.
Todo lo demás —incluida cualquier tecnología— se sitúa como complemento de esos tres. Un centro que ofrezca solo el complemento y omita la base no está haciendo bien su trabajo.
El círculo que hay que romper
Duele la rodilla, se deja de caminar, el cuádriceps se atrofia, la articulación queda menos protegida, duele más. Es la secuencia habitual y explica por qué el reposo prolongado empeora la artrosis. Salir de ese círculo requiere ejercicio adaptado, no reposo: bicicleta estática sin resistencia excesiva, natación, fortalecimiento en descarga y caminar en superficie regular.
Sobre las radiografías
La correlación entre el desgaste que muestra una imagen y el dolor que siente la persona es sorprendentemente baja: hay rodillas con artrosis avanzada casi asintomáticas y rodillas con cambios leves muy dolorosas. Por eso el tratamiento se orienta por los síntomas y la función, no por la imagen, y por eso no tiene sentido repetir radiografías sin un cambio clínico que lo justifique.
Adaptar la actividad al clima
En Riviera Nayarit el calor limita la actividad al aire libre en las horas centrales, lo que en la práctica lleva a mucha gente al sedentarismo. Dos soluciones que funcionan bien aquí: caminar temprano o al atardecer, y aprovechar el ejercicio en agua, que reduce la carga articular y es especialmente adecuado en artrosis de rodilla y cadera. Con alberca o mar disponibles todo el año, es una ventaja que conviene usar.
Preguntas frecuentes
¿El láser regenera el cartílago?
No. Reduce dolor e inflamación y mejora la función, lo que permite moverse y fortalecer. Quien prometa regeneración de cartílago con un aparato está prometiendo lo que no existe.
¿Cuántas sesiones antes de notar algo?
Lo habitual es percibir cambios entre la tercera y la quinta. Si tras una serie completa no hay ninguna diferencia, lo correcto es revisar el diagnóstico en lugar de insistir.
¿Puedo caminar o hacer ejercicio?
El movimiento es parte del tratamiento, adaptado a la fase. Lo que se ajusta es el impacto: nadar o pedalear suele tolerarse mejor que correr en una rodilla artrósica.
¿La artrosis se cura?
No se revierte el desgaste del cartílago, pero el dolor y la función pueden mejorar mucho. Muchas personas con artrosis llevan una vida activa y sin dolor relevante.
¿Sirven los suplementos de colágeno o glucosamina?
La evidencia es limitada e inconsistente. No sustituyen al ejercicio ni al control del peso, que son las medidas con efecto demostrado.