La fototerapia utiliza luz de determinadas longitudes de onda para provocar respuestas concretas en la piel: estimular la producción de colágeno y elastina, modular la inflamación o actuar sobre el componente bacteriano, según el protocolo. Es una técnica no invasiva, indolora y sin recuperación, que se emplea sola o combinada con otros tratamientos.
Cómo actúa
La luz es absorbida por cromóforos —moléculas de la célula capaces de captarla— y esa absorción modifica la actividad celular: aumenta la disponibilidad de energía, favorece la síntesis de proteínas estructurales y regula mediadores de la inflamación. No hay calor significativo ni daño del tejido: por eso puede repetirse con frecuencia.
Dónde encaja mejor
- Como complemento de protocolos antiedad, potenciando el efecto de otras técnicas.
- Como calmante tras procedimientos que dejan la piel inflamada.
- En pieles reactivas que no toleran tratamientos más agresivos.
- En protocolos de acné, por su acción sobre el componente bacteriano e inflamatorio.
Constancia antes que intensidad
Es un tratamiento de efecto suave y acumulativo. Su rendimiento depende de la repetición: series de sesiones frecuentes durante semanas dan resultados apreciables, mientras que una sesión aislada apenas se nota. Planteado así —como parte de una rutina y no como un evento único— es una herramienta valiosa, sobre todo en pieles que no admiten agresión.
Precauciones
Se usa protección ocular durante toda la sesión. Se evita en epilepsia fotosensible, en tratamiento con fármacos fotosensibilizantes y sobre lesiones pigmentadas sin diagnóstico previo. Se revisa en la valoración.
Dos mundos distintos bajo un mismo nombre
- Fototerapia médica (UVB de banda estrecha, PUVA): se emplea en dermatología para psoriasis, vitíligo, dermatitis atópica y otras condiciones. Se administra en unidades especializadas, con dosimetría precisa, control de la dosis acumulada y seguimiento médico, porque implica exposición a radiación ultravioleta con riesgos que hay que controlar.
- Fototerapia estética (LED, luz de baja intensidad): sin radiación ultravioleta, sin riesgo acumulado y con objetivos cosméticos.
Son cosas muy diferentes y conviene no confundirlas: si tienes una condición dermatológica que requiere fototerapia médica, el lugar es la consulta de dermatología.
Dónde encaja la versión estética
Como complemento: en el manejo del acné leve, para modular la inflamación tras procedimientos, en protocolos de calidad de piel y como apoyo en la recuperación cutánea. Es cómoda, segura y bien tolerada, y su efecto depende por completo de la constancia.
Lo que hay que preguntar antes
- Qué longitud de onda se utiliza y con qué objetivo.
- Qué protocolo se plantea: número de sesiones y frecuencia.
- Si tomas medicación fotosensibilizante: algunos antibióticos, antiinflamatorios, diuréticos, retinoides orales y suplementos como el hipérico.
- Si tienes melasma o tendencia a la pigmentación.
- Si existe alguna condición que contraindique la exposición lumínica.
Un matiz local
En Riviera Nayarit hay una tentación comprensible: pensar que "sol hay de sobra" y que una fototerapia añade poco. Son cosas distintas: la fototerapia estética usa longitudes de onda concretas, sin componente ultravioleta y a dosis controladas, mientras que la exposición solar aporta radiación ultravioleta que daña la piel de forma acumulativa. Tomar el sol nunca es un sustituto de un tratamiento con luz, y sí es la principal causa de fotoenvejecimiento y de manchas.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la máscara LED?
Son técnicas emparentadas: ambas usan luz de baja intensidad. Cambian el dispositivo, las longitudes de onda y la forma de aplicación según el protocolo.
¿Se puede combinar con otros tratamientos?
Sí, y es donde más rinde: potencia los resultados de otras técnicas y ayuda a calmar la piel después de procedimientos.
¿Cuántas sesiones?
Series frecuentes durante varias semanas, porque el efecto es acumulativo y suave.
¿Tomar el sol tiene el mismo efecto?
No. La luz solar incluye radiación ultravioleta, que daña la piel de forma acumulativa. Los protocolos estéticos usan longitudes de onda específicas sin ese componente.
¿Sirve para la psoriasis?
La psoriasis se trata con fototerapia médica UVB en un entorno dermatológico, con control de dosis y seguimiento. No es lo mismo que un protocolo estético con LED.